Primero, saca la masa filo del congelador, extiéndela en una sola capa sobre una superficie plana y déjala descongelar. Esto tarda entre 40 y 60 minutos.
Enjuague las pasas. Vierta agua hirviendo sobre ellas. Después de 10 minutos, escurra el líquido y séquelas.
Lavar las manzanas, pelarlas y quitarles el corazón. Cortarlas en cubos de 0,5-0,6 mm.
Derretir la mantequilla.
Coloque papel vegetal sobre la mesa. Coloque encima una hoja de pasta filo.
Con un pincel engrasa la masa con mantequilla.
Coloque la siguiente lámina encima. Engrase de nuevo con aceite. Repita con la tercera lámina.
Coloca las manzanas sobre la masa dejando un poco de espacio libre a los lados y coloca las pasas encima.
Espolvoree el relleno uniformemente con azúcar, especias y pan rallado.
Enrolle hasta formar un rollo, metiendo los bordes hacia adentro para que las manzanas no se caigan.
Transfiera el rollo, junto con el papel vegetal, a una bandeja para hornear. Colóquelo con la costura hacia abajo y úntelo con la mantequilla restante. Espolvoree con azúcar y canela si lo desea.
Hornear durante 20-30 minutos a 180-190°C.